mareblan dijo:
Ariel Magnus en su novela un Chino en bicicleta nos habla sobre un pirómano, sobre un chino que no es chino sino japonés, sobre el primer actor oriental en argentina, pero también nos cuenta lo que vivió Ariel, sobre como se en su ciudad el humor, la risa y las cosas que hacen de la gente una suma de contradicciones y sensaciones, y muchisimas otras cosas más. Es difícil saber si uno puede vivir en la argentina tan cerca de esos personajes sin contagiarse de su humor y alegría. Si bien el lió comienza con un secuestro de Li a un joven Ramiro Valestra, cuyo único delito ha sido tratar de ayudar a esclarecer lo que ocurrió en el incendio, el problema es aún mayor cuando a esto se suma toda una confabulación para destruir la ciudad y tal vez algo más. De ahí en adelante todo se pone de cabeza, mientras uno disfruta la novela.
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lunes, 23 de febrero de 2009, 03:21p.m.
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