En estos ensayos, que también pueden leerse como una novela de formación, aplica su máxima joyceana -silencio, destierro y astucia- para indagar en nuestra cultura mestiza y diversa.
En el lugar donde se cruzan la sabisuría oriental, el rock, los ideales de los revolucionarios mesiánicos, los grandes poetas americanos y el fútbol, ahí asoma la escritura de Casas: el boedismo zen. Ensayos bonsai retoma la posta de la contracultura: alertar a las conciencias que, en este mundo indiferenciado, resisten a los mandatos del consumo y la propaganda.