El texto de esta nueva edición de Sociología ha sido revisado de forma más exhaustiva que en ninguna otra ocasión anterior: todos los datos empíricos han sido actualizados con los últimos disponibles e incorpora muchos materiales nuevos. Lo mismo que en su edición original abordaba los temas más actuales, como la globalización, es el primer manual de sociología que analiza el impacto de Internet y la nueva economía.
Esta obra reúne una serie de escritos con enfoques disciplinares diferentes sobre la sociología de la ciencia.Con ello se intenta analizar desde diversas perspectivas la evolución de la sociología de la ciencia y el estado actual de la disciplina.La sociología del conocimiento inmersa en discusiones epistemológicas llevó a un sociólogo americano, R. K.Merton, a distanciarse del estudio interno de la ciencia -por entonces dominante-, dando paso a una nueva forma de analizar y valorar la ciencia. Este nuevo enfoque dio lugar a la sociología de la ciencia. Las tesis mertonianas se inscriben en la identificación de la ciencia como institución social, en donde se desarrollan unos imperativos normativos (cudeos) que van a regir el comportamiento científico de la institución. Un tiempo después de esta formulación emprende una nueva revisión de sus propuestas teóricas, donde aprecia la existencia de otros aspectos fundamentales para el desarrollo de la ciencia, como la búsqueda de reconocimiento de los científicos. Su permanente estudio sobre los comportamientos científicos lo llevó a reforzar el ethos definido en sus primeros escritos.El análisis funcionalista explicó el control social interno de la ciencia, así como el entramado habido en la institución científica en torno al reconocimiento de los científicos. También encontró que en el modelo de recompensas de la comunidad científica habitan ciertas actitudes disfuncionales para la ciencia, como el plagio y el fraude.En los años setenta de la pasada centuria, tras varias décadas de influencia de las tesis mertonianas, algunos teóricos emprenden una renovación en la sociología de la ciencia, surgiendo el Programa Fuerte de la Sociología del Conocimiento Científico (Strong Programme), abanderado por Bloor y Barnes. A esta primera iniciativa de reforma le siguen otras reflexiones metodológicas: el Programa Empírico del Relativismo (EPOR), el Constructivismo Social, la Etnometodología, etcétera.La aparición de estas nuevas corrientes metodológicas conllevó que el modelo mertoniano quedara solapado por estas nuevas tendencias en el estudio de la sociología de la ciencia en favor de planteamientos que aseguraban una comprensión más fidedigna de la práctica científica. Sin embargo, estas corrientes metodológicas han olvidado un aspecto importante en la interpretación de la práctica científica, los condicionantes éticos; aunque no quedan resueltos por las tesis mertonianas, sirven como puente para emprender nuevas indagaciones teórico-metodológicas en el estudio de la sociología de la ciencia, desde la representación ética.Esta obra colectiva que recogemos en un volumen se encuentra estructurada en dos partes. El libro comienza con una introducción de Beriaín, que reflexiona sobre la sociología del límite. La primera parte desea ser un homenaje a R. K.Merton, pero también una reflexión sobre la impronta dejada por este sociólogo en la sociología de la ciencia. En este apartado se recogen los textos de Echeverría, Olivé y Valero Matas donde analizan aspectos relevantes de la obra mertoniana. En la segunda parte se analizan cuestiones sobre la sociología de la ciencia y el conocimiento científico con textos de Nola, Gupta, Ovejero, Fernández y Morentes. No obstante, no se ha querido centrar los textos únicamente en la obra de Merton, sino abrir reflexiones a otros espacios donde la sociología de la ciencia tiene fuertes discusiones, de ahí la división en dos bloques.