La isla Tortuga, a unas pocas leguas de la costa norte de Santo Domingo sirvió por más de un siglo como madriguera de bucaneros, filibusteros y pirtas. Cientos de piratas y corsarios de distintas nacionalidades saquearon y destruyeron más de una vez La Habana, Santiago, Baracoa y otras pequeñas villas. Se trata de presentar en estas páginas, recopiladas con fidelidad, gran número de detalles, que aparecen en tratados de historias, diarios de navegación, documentos inéditos, referencias, etc, de procededncia española, inglesa, francesa y holandesa.