Lisbeth Salander se ha tomado un tiempo: necesita apartarse del foco de atención y salir de Estocolmo. Trata de seguir una férrea disciplina y no contestar a las llamadas ni a los mensajes de Mikael, que no entiende por qué ha desaparecido de su vida sin dar ningún tipo de explicación. Lisbeth se cura las heridas de amor en soledad, aunque intente distraer el desencanto con el estudio de las matemáticas y ciertos placeres en una playa del Caribe.
¿Y Mikael? El gran héroe, Súper Blomkvist, vive buenos momentos en Millennium, con las finanzas de la revista saneadas y reconocimiento profesional por parte de colegas y otros medios. Ahora tiene entre manos un reportaje apasionante sobre el tráfico y la prostitución de mujeres procedentes del Este que le han propuesto una pareja, Dag y Mia.
Las vidas de nuestros dos protagonistas parecen haberse separado por completo, pero entretanto... una muchacha, atada a una cama, soporta un día tras otro las horribles visitas de un ser despreciable y, sin decir palabra, sueña con una cerilla y un bidón de gasolina, con la forma de provocar el fuego que acabe con todo.
De una pieza en un conventillo de Constitución a una habitación de varios miles de dólares en un hotel de Dubai: ésos son los polos que unen los hechos transcurridos a lo largo de una vida apasionante, cinematográfica, llena de anécdotas, emociones, estadios, farándula, conquistas y lecciones.¿Qué pasó entre aquellos comienzos de pobreza y este presente de celebridad?Pasó "la historia verdadera". La misma que se cuenta sin caretas y con el corazón en la mano en las páginas de Guillote. Un libro de aventuras, o la autobiografía de un tipo de mundo con mucho para decir.En Guillermo Coppola confluyen casi todas las situaciones que un hombre puede atravesar: las mujeres, la cárcel, los amigos, los escándalos, la fama, la familia, la noche, el fútbol, los hijos, los viajes, los excesos.Por eso Guillote no es el libro del ?manager de Maradona?. Es, más bien, el testimonio en primera persona de alguien con un carisma a prueba de balas que llegó, entre otras cosas, a representar al jugador de fútbol más grande del mundo.
Poco después de que Rita aparece muerta en la iglesia que suele frecuentar, la investigación se da por cerrada, y su madre es la única que no renuncia a esclarecer el crimen. Pero, jaqueada por la enfermedad, es también la menos indicada para encabezar la búsqueda del asesino.