(Praga, 3 de julio de 1883 – Kierling, cerca de Klosterneuburg, Austria, 3 de junio de 1924) Fue uno escritor checo en lengua alemana. Su obra es una de las más influyentes de la literatura universal en el último siglo, a pesar de no ser muy extensa: fue autor de tres novelas (El proceso, El castillo y América), una novela corta, La metamorfosis, y un cierto número de parábolas y relatos breves. Además, dejó escritos autobiográficos y una abundante correspondencia, la mayor parte publicada póstumamente.
Gran parte de su obra fue publicada tras su muerte por su amigo y confidente, Max Brod. Su obra es expresiva, como ninguna otra, de las ansiedades y la alienación del hombre del siglo XX. Su importancia es tal que en varias lenguas se ha acuñado un adjetivo para describir situaciones que recuerdan a las reflejadas en sus obras, como, en español, «kafkiano». De modo análogo ha acontecido ulteriormente con «borgiano» o «borgeano», acerca de la temática y el estilo del argentino Jorge Luis Borges, que fue precisamente traductor, admirador y devoto de la obra del escritor checo.
El crítico Harold Bloom ha escrito sobre Kafka (1995): «Desde una perspectiva puramente literaria, esta es la época de Kafka más incluso que la de Freud. Freud, siguiendo furtivamente a Shakespeare, nos ofreció el mapa de nuestra mente; Kafka nos insinuó que no esperáramos utilizarlo para salvarnos, ni siquiera de nosotros mismos».